Ciudad de México.— Con 24 votos a favor y 11 en contra, las comisiones unidas del Senado aprobaron el llamado “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum, que plantea cambios en la revocación de mandato y en la organización electoral, en medio de un fuerte debate político.
El dictamen fue avalado por Morena y el Partido Verde, sin la presencia de legisladores del PT, y establece que la consulta de revocación de mandato podrá realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno, lo que permitiría que coincida con las elecciones intermedias de 2027.
Uno de los puntos más controvertidos es que la persona titular del Ejecutivo federal podrá promover el proceso y expresar su postura durante la consulta, lo que, según la oposición, generaría ventajas indebidas en un contexto electoral. En contraste, el bloque oficialista defendió la medida bajo el argumento de fortalecer la democracia participativa y reducir costos al empatar procesos.
Durante la discusión, senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano advirtieron que la reforma abre la puerta a un uso político de la revocación de mandato y a una posible intervención del gobierno en campañas electorales. Por su parte, legisladores de Morena rechazaron estas críticas y sostuvieron que el objetivo es que la ciudadanía tenga mayor poder para evaluar a sus gobernantes.
El proyecto también contempla cambios en la integración de ayuntamientos, con un máximo de 15 regidurías, así como límites al presupuesto de congresos estatales y medidas de austeridad en organismos electorales.
Tras su aprobación en comisiones, el dictamen será turnado al pleno del Senado, donde se prevé una votación decisiva. Para su aprobación final, el bloque oficialista requerirá mayoría calificada, lo que obligará a concretar acuerdos con sus aliados, incluido el PT.
