Ciudad de México.- La presencia y participación de agentes estadounidenses en un operativo en la sierra de Chihuahua encendió tensiones políticas y legales, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum advirtiera que no está permitida la intervención directa de personal extranjero en territorio nacional.
Durante la mañanera de este 22 de abril, la mandataria fue enfática: no puede haber agentes de Estados Unidos operando en campo sin autorización del Gobierno federal, al tiempo que confirmó que su administración no tenía conocimiento previo de dicha colaboración.
El caso salió a la luz tras un accidente en una zona serrana, donde murieron dos funcionarios estadounidenses y dos mexicanos, luego de participar —según diversas versiones— en acciones relacionadas con el combate a laboratorios clandestinos de drogas.
Mientras autoridades estatales sostienen que los extranjeros actuaban como instructores en el uso de drones, reportes periodísticos apuntan a que podrían estar vinculados a agencias de inteligencia, lo que incrementa la controversia.
Ante ello, el Gobierno federal abrió una investigación para determinar si se violaron disposiciones de la Constitución y de la Ley de Seguridad Nacional, que establecen que cualquier participación extranjera en tareas de seguridad debe ser autorizada y coordinada por instancias federales.
El tema no solo exhibe posibles fallas en la coordinación entre niveles de gobierno, sino que reaviva un debate histórico en México: los alcances y límites de la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, en un contexto marcado por la presión internacional para combatir al crimen organizado.
Sheinbaum adelantó que se solicitará información tanto al gobierno de Chihuahua como a la representación diplomática estadounidense, y dejó claro que, de confirmarse irregularidades, podrían derivarse sanciones.
