La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que existen “todas las garantías” para la realización de la Copa Mundial de Futbol de 2026 en las sedes mexicanas, pese a los recientes hechos violentos registrados en Jalisco.
Durante su conferencia matutina, la mandataria confió en que entre martes y miércoles se normalicen las actividades en los estados donde se suspendieron clases y algunos establecimientos ajustaron horarios de operación. A pregunta expresa sobre el impacto que estos episodios podrían tener en la organización del torneo, fue enfática:
“Existen todas, todas las garantías”, afirmó.
Sheinbaum subrayó que las condiciones de seguridad estarán garantizadas tanto para visitantes nacionales como extranjeros durante la justa mundialista, que se celebrará en junio de 2026 y será organizada de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá.
México, sede histórica del Mundial 2026
El torneo marcará un hecho sin precedentes: será el primero con 48 selecciones y 104 partidos, ampliando el formato tradicional de 32 equipos. Además, México se convertirá en el único país en albergar tres Copas del Mundo, tras haber sido sede en 1970 y 1986.
Las ciudades mexicanas confirmadas como sedes son:
- Ciudad de México
- Guadalajara
- Monterrey
Entre los estadios contemplados destacan el Estadio Azteca, que hará historia al convertirse en el primero en albergar tres partidos inaugurales de Copa del Mundo, así como el Estadio BBVA y el Estadio Akron.
Seguridad y coordinación internacional
En el plano interno, la presidenta descartó implementar en Jalisco un esquema extraordinario similar al aplicado en Sinaloa, al considerar que las condiciones no son equiparables y que la estrategia de seguridad vigente ha mantenido estabilidad en la entidad.
El Mundial 2026 implicará un amplio despliegue logístico y de seguridad coordinado entre los tres países anfitriones, incluyendo controles migratorios, protocolos de protección civil y operativos especiales en sedes y zonas turísticas. Se prevé la llegada de millones de visitantes durante el torneo, con un impacto económico significativo en sectores como hotelería, transporte y comercio.
Con este escenario, el Gobierno federal busca enviar un mensaje de certeza rumbo a uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, en un contexto donde la seguridad pública se mantiene como uno de los principales temas en la agenda nacional.
