Ciudad de México.- Luego del ataque armado registrado el pasado 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció fallas en los esquemas de seguridad y anunció un reforzamiento inmediato en sitios turísticos y patrimoniales del país.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, 22 de abril, la mandataria cuestionó abiertamente cómo una persona pudo ingresar con un arma de fuego a uno de los espacios más vigilados y visitados de México, al tiempo que calificó el hecho como grave, aunque aislado.
El ataque, perpetrado por un individuo que disparó desde la Pirámide de la Luna, dejó como saldo una turista canadiense fallecida y al menos 13 personas lesionadas, entre ellas menores de edad, además del agresor fallecido, lo que generó alarma internacional a pocas semanas de eventos turísticos de gran escala en el país.
Ante este escenario, el Gobierno federal instruyó al gabinete de seguridad implementar medidas inmediatas, entre ellas mayor presencia de la Guardia Nacional, revisión de accesos y fortalecimiento de protocolos de vigilancia en zonas arqueológicas.
La presidenta adelantó que también se evaluará la instalación de mecanismos de detección, aunque reconoció que su implementación tomará tiempo.
El caso abrió un debate sobre la vulnerabilidad de espacios turísticos considerados seguros, particularmente aquellos con alta afluencia internacional. En este contexto, autoridades federales sostienen que, si bien la respuesta de seguridad permitió contener el ataque en minutos, el episodio obliga a replantear los controles de ingreso y la coordinación entre niveles de gobierno.

