Hermosillo, Sonora.- Las soluciones intravenosas relacionadas con la muerte de cuatro personas en Hermosillo eran preparadas de forma individual para cada paciente, reveló el secretario de Salud estatal, José Luis Alomía Zegarra, en el marco de una investigación que ya escaló a vigilancia epidemiológica.
El funcionario explicó que el análisis no se centra en un solo producto, sino en la combinación de sustancias utilizadas en cada caso, lo que ha complicado la identificación de una causa específica y obligó a ampliar el alcance de las indagatorias.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, además de las cuatro personas fallecidas, se tiene registro de al menos tres más afectadas, todas con antecedente de haber recibido sueros intravenosos en un mismo establecimiento médico, el cual ya fue clausurado.
Las sustancias, medicamentos e insumos asegurados fueron enviados al laboratorio nacional de referencia de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, a través de la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura (CCAYAC), donde actualmente se realizan análisis especializados para detectar posibles contaminantes o componentes no autorizados.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora informó que las muestras fueron trasladadas bajo estricta cadena de custodia y ya se encuentran en etapa de estudio, cuyos resultados serán clave para esclarecer los hechos.
De manera paralela, también se llevan a cabo estudios histopatológicos a muestras de tejido de las personas fallecidas, con el fin de determinar el posible daño celular ocasionado por la administración de estos sueros.
Las investigaciones contemplan además la revisión de proveedores de insumos médicos, luego de que el representante legal de una empresa distribuidora compareciera ante el Ministerio Público para aportar información y deslindar responsabilidades.
Aunque el médico involucrado contaba con permisos oficiales para ejercer, las autoridades analizan si las condiciones de preparación y aplicación de los sueros representaron un riesgo para los pacientes.
Tras la clausura del establecimiento, autoridades de salud aseguraron que no se han registrado nuevos casos, pero reiteraron el llamado a la población a acudir únicamente a servicios médicos regulados.
El caso ha encendido alertas sobre prácticas médicas fuera de control sanitario y pone en evidencia los riesgos de tratamientos intravenosos sin supervisión adecuada.